miércoles, 10 de septiembre de 2008

"Las líneas de mis manos"





En la danza espiral del mundo yo soy un eco,
un poco menos que la nada en medio de la nada.
Antes de esclava,dormía en mi penumbra y busqué
la medusa de lo incierto,temerosa de cualquier castigo.
Ahora me quedo a esperar y todo me sorprende,aún
cuando quiero traspasar el tiempo para buscarte.
Sembraste esta parcela, dichosa de tu siembra,
y te adeudo mi llegada tardía.
Atisbo tu escultura de granito, blanca en la sombra.
Miro absolutamente todo y sé que estás,entre las bambalinas
alzadas como banderas,dentro de la llama eterna y fuerte.
Madre,te miro y me contemplas en las líneas de mis manos,
diciéndome que no se producirá tu segundo advenimiento.
Ahora eres diferente.
El viaje al silencio te dió alas.


Tiemblo de impotencia en el ventral camino.
Tú sabes que es cierto.
Tú misma sabes lo que tengo.
Temo a tu rostro distinto,por eso
sé que estás...
pero no regreses.

3 comentarios:

Juan dijo...

Mónica

Ah, me encantó tu poema, es muy hermoso, está escrito con mucho sentimiento, con mucho amor.

Madre, madre mía
te busco, pero no te encuentro
estoy en el cielo, mi querida niña.

Aquí te espero en un sueño
mi querida niña bendita
adelante con tu vida
eres reina, eres hada
de tu madre siempre amada.

Un abrazo.

Juan Antonio

Germanico dijo...

Te he dejado un regalo en mi blog por tu poesia.

Saludos

Juan dijo...

Buenos días, Mónica.

Paso a saludarte y aprovecho para comentarte algo.

"En la danza espiral del mundo yo soy un eco,
un poco menos que la nada en medio de la nada."

A esa misma conclusión llegué yo cuando estuve muy mal. Pensé que si me moría sería como una mota de polvo en el Universo, que no se alteraría nada. Que la vida seguiría como si tal cosa.

Vivamos el presente, el aquí y el ahora, lo mejor posible, sembrando amor a nuestro alrededor.

Paz y Amor.

Juan Antonio