jueves, 30 de octubre de 2008

"Espacios" (hurgando misterios en el costurero)






El vaho de la cruel latencia en su propio parto,emerge desde las hojas sin perfume.Escombros de algún Edén perdido,los guijarros son como escarabajos peregrinando lugares ignotos,buscando imágenes de almas y rumores de otro mundo.Un viento solitario roza los huesos esparcidos y acuclillados entre botones de nácar,cintas de terciopelo desgastado y cajitas herrumbradas.Esa cárcel de hojalata desgrana un silencio de pabilo desgastado,entre opacas lunas cintas de satén bordadas se han enredado con una sierpe de hule, tatuada de números y líneas.
¿Que caos se desata, en tanto lo que ocurre se disipa? Una muda conmoción del imposible,huye de la ermita mientras los alfileres con su punta,son la real sustancia de la vida.
La mano pasa lentamente y en la memoria,queda un grito amurallado cuando el mínimo puñal se apoya en la carne silenciosa y la rompe.
En esa lejanía hay sugestión que emana de lo hermético y deja la fugacidad de lo corpóreo.El tiempo se desborda,se abre al infinito,los guijarros se oponen al silencio con sonoridades mantenidas largamente.
En medio de esta noche lejana,se atiza un fuego con la agonía iracunda de un mural inconcluso,es el regazo mismo de la muerte que instala su sorda inmensidad.
Los dedos exploran y vencen todas las distancias,palpan grietas y desdeñan armonías.
La matriz del encierro desborda sincronismos que se desmoronan en su centro,mientras las manos recorren los escombros,navegando ese reducto de mujeres cinerarias.
Un rojo atardecer se produce en la esencia de las cosas que se multiplican,ante los ojos olvidados que caen en el tiempo;confundiendo el fin y los comienzos.

3 comentarios:

pensar dijo...

Monica,

Estas cada vez melhor, mais criativa e mais lirica.Parabens!!
E eu tenho que estudar mais espanhol.
Bjs

Juan dijo...

Mónica

Muy buen relato, hermosa composición de amor y vida.
El viaje hacia nuestro interior nos hace descubrir la sonrisa olvidada, la tristeza que se oculta en los repliegues del alma y la eterna sinfonía del amor.

La soledad del alma se resquebraja con nuestra mente ansiosa de vida, de experimentar un viaje al infinito. Viaje que nos muestra lo maravillosa que es nuestro espíritu y lo fantástica que es la vida.

Te animo a que continúes escribiendo y regalándonos todos esos sentimeintos que pugnan por salir para tu satisfación y nuestro disfrute.

Un abrazo afectuoso.

Juan Antonio

Juan dijo...

Hola, Mónica, linda amiga.

Espero que tu mamá se encuentre mejor y que tú estés teniendo el ánimo alto.
Te envío un fuerte abrazo lleno de energías positivas.

Ten mucha fe en el Señor, Él nunca nos abandona.

Juan Antonio