jueves, 12 de marzo de 2009


Aferrándome a la existencia

me deslizo con aire de changuito

que va rodando hacia la feria

apurando las ruedas ovaladas.

Guerra en las calles,

cacerolazos de hambre,

ojos chinos y mucha bronca.

Miro las imágenes que me dan los chicos

viajando en tren de la miseria.

Soy una mujer que por centavos,

viaja custodiada de santos y benditos.

En las estaciones del no tiempo,

espero aquel tren a ningún lado, que pasa

raudo y nunca se detiene.

Hago el amor desganada con mi suerte,

y me nacen horas sin destino.

Mi futuro se levanta cada día,

envuelto en el camisón gris de la rutina.

Nos desayunamos con un mate bien amargo,

desde la radio una hermosa voz, me desanima.

Me tira abajo los ruleros.

Me fusila el flequillo con la muerte.

De que hay huelga en los andenes y

balearon al viejo de la esquina.

Sigo viviendo, no se cómo en el infierno.

En este bote viejo de la vida.



Allá en el patio de ladrillo y musgo

la hermana bicicleta que me espera,

sin decir nada.

Impasible sola y fría.





Recostada en la pared parece

que es un hombre,

mirando hacia la casa.





Ella me espera,

no hay quién lo haga.

La vida se me ha ido en despedidas.





Y ahí está,sola,

como yo, esperando.





Tal vez

aprendo a volar como el E.T

y nos vamos juntas a la luna,

sin mirar atrás seguramente...

viernes, 27 de febrero de 2009

"Reconociéndome de a poco"




Párpados adormecidos mirándose al espejo
jaula bruñida donde se retrata mi otra imágen.
Siento que es bueno, que el antes y el después, son uno.
Un tallo verde lleno de jacintos contra el muro y el rocío
que explora mis formas orgánicas de tesoros agazapados.
¿Acaso un pájaro encadenado en la jaula de los días?
Estoy en el amarradero mirando el horizonte de la tarde
mientras el perfume de las flores grita mi libertad.
Se va la nave agonizante por el riacho tranquilo como un papel,
ignorante de mi ámbar y mi rosada opalina, de mi arco de oro y plata.
Sé del enorme océano del arte que me fluye desde adentro como un áspid
y su veneno pinta o escribe como un juego, entre estos dedos sibilinos
que nunca descansan...

jueves, 26 de febrero de 2009

"Dedicado a Mónica"





"PARA UNA AMIGA POETA" de OSCAR PACIFICO



Ella es la séptima cuerda

vibrando

en la secreta madera

de árboles que no necesitan morir

para ser música.

26/02/2009




Bello poema cuyas palabras me dan luz.
¡Gracias amigo!

martes, 24 de febrero de 2009

"Sinrazones..."



"Noches hubo en que me creí
tan seguro de poder olvidarla
que voluntariamente la recordaba"


(Jorge Luis Borges)





Yace el cuerpo con la hondura del silente olvido
de súbita transparencia y extravío
dolor de huesos y de carne,total dolor.
El olvido es invencible pero estrecho,
insignificante,sin poder abarcar la realidad.
El corazón que late asustado y deprimido
el calor que sube y el escalofrío le sale al paso.
Lluvias emocionales veladas de ingrávidas depresiones
síntomas de tormenta,rayos que se desdoblan en el cuerpo.
Experiencia prístina, energía en el dolor de la mente que
obediente controla estas viles circunstancias.
Cuestiones emocionales como vías paralelas sin trenes,
estaciones abandonadas con sus barreras verbales clausuradas.
Y en el andén una valija sola...abandonada.
Primer acto de un amor no correspondido
con las sinrazones de alguien
que al comienzo juró que no sentía nada...

domingo, 15 de febrero de 2009

"Laberinto"




Yo, un insecto prometeico
esclava de los nudos elementales
a fuerza de cadenas,
inmersa en el fracaso.
Vuelvo despierta hacia la madrugada
de este tiempo.
Mi pulso es un requiem de naturaleza
que vuela entre lodo y raíces muertas,
naufragando con la rueda del tiempo que
oscila entre segundos mortales.
Ebria de libertad emergo en un laberinto
de árboles gastados,
desprovistos de follaje y sin corteza.
¿Qué será de todo este humano hartazgo,
ebrio,con naturaleza quemada?
Un mitín de sombras cubre el templete de mi vida,
la acústica del bosque recibe despedazado,
mi grito ancestral,que hace el periplo del héroe.
La luna en reposo es una piedra cardinal y depilada,
donde se detiene la mirada inicial de la agonía.
Se agrupan los árboles y me afixian como paquidermos.
Y siento que se retira el cielo...
Aunque no me entiendan, yo lo veo que me deja.
En medio de de este laberinto, sembrada de lágrimas...

jueves, 5 de febrero de 2009

"Indiferencia"




Una hoja se seca desprendida del fresno
el retazo de sol se escurre entre zarzas.
El tiempo es y no es o quizá no se lo siente.
Caminás como siempre con tu inacabado hoy
y no te importa el ayer ni el mañana.
Estás soterrada y el frío de sepulcro te lacera.
Es tu horario de no ser más que una voz perdida,
y tu ángel guardián mira hacia otro lado.
Va tu tiempo sujeto entre mallas de acero, unidas
a tu universo incomprensible.
Sin latido seguís girando en todos los ciclos
con el universo inmutable, de espectador indiferente.
Tu absurda pequeñez es una sombra nada más.
De ojos vendados caminas las tinieblas del ardor.
Sos un árbol prisionero en su propia sombra, un buho
que hace de paraguas brillante bajo la lluvia.
Hasta el sol mira hacia otro lado y no toca tu piel.
Aprendiste a no estar estando,a esperar lo que no existe.
Te rodea la indiferencia y buscando no te encuentra.
Es que tu casa y tu cuerpo están vacíos,sin respuesta.
Y vos no te sentís...
nadie quiere hablarte...
nadie quiere verte...
Indiferencia
sos una pregunta sin respuesta.

"Las cosas que me rodean"





Las bacterias parecen hombres
incorporadas a la sed cotidiana
como agentes del agua cristalina.
Me desandan con su paso delgado
y trasponen la puerta de mi espacio
atacando los puntos débiles de la carne.
Reptan pegadas a los bordes de mis órganos
trasladando sus mutaciones diluyendo los glóbulos.
No saben de límites ni de muros, solo avanzan sin doblarse
en sus contornos inestables que se multiplican en vampiros
bebiéndose mi sangre,como espejos insólitos llenos de sombras.
Esas cosas que me rodean...
Parecen hombres como prólogos de las muertes y el frio de los cuerpos.
Preparan su ropaje cuando van a extinguirse y se ponen tercas como un viejo.
Luchan contra todo lo que ingresa y se oyen sus alaridos salvajes.
En sus silenciosas guaridas las esperan aquellos líquidos ambarinos
que van a empujarlas al vacío.
Yo fuí espectadora y me convertí en algo parecido a la nada.
Junto a ellas que me andaban, en el límite justo del olvido.