lunes, 23 de noviembre de 2009

"Placeres Solitarios"




A su paso se abren los cauces
y se van deshaciendo sin dolor.
Nadie puede alcanzar esas instancias
donde el tiempo da la espalda a las horas.
En ese instante...
las manos son pájaros celestes
que arrastran una transparencia rígida
a la dimensión imperfecta y espacial.
Alienada la respiración se altera
con el ritmo de cadenas solitarias.
La niebla arrincona los fragmentos
de ilimitados seres inhalando vahos
que salen de un solo aliento ermitaño.
Y son fieles como el vello del empeine
como las oscuras pestañas que se aman
prendidas al rocío de su llanto.
Toda la soledad de la noche está con ella
la abraza con su helada ternura
la besa con sus labios de nieve
copulando junto al misterioso enigma
de los dedos que abordan los sentidos.
Sobre una centella fugitiva arden
los tiempos de la noche liberada
se ahogan en el témpano del lecho
donde mueren todos los posibles.
Conjuro de sombras transferidas
ciegas en la cadena de locuras
mientras estalla la represa
de su mar empecinado...

lunes, 16 de noviembre de 2009



Pende mi cabeza alejada de su propia estructura
viaja por las sombras arrastrándose en sus límites.
Se sumerje en una galaxia de mutismos
vestida con el rojo de la sangre aglutinada.
Mujer, puedes llegar a mi colosal estatura
a mi nueva constelación y refugiarte.
Tengo una mano para tus soberbias sinrazones
desde allí desgranarás tu doctrina enlucerada
junto a la espera y el silencio.
¡Mujer de sangre víveme entera! me estoy yendo
en la violencia hemorrágica de un mar recalcitrante
y me llevo un sol entre las manos...

miércoles, 7 de octubre de 2009

"Ausencia presente"






Porque tu voz ya no es sonora
a veces me llamo por mi nombre con tu voz.

Cierro los ojos me invade el azul de tu agonía
llegas disonante hasta mi pecho
y me dejas un hueco de ventana abierta.

Aunque tu voz ya no es sonora
me llamo por mi nombre con tu voz
escribo un epitafio con mis lágrimas
e insomne te velo con el riguroso luto
de las parcas mojadas de tristeza.

Quiero volver a escuchar mi nombre
si te llamo con tu voz.

Mientras la poética señal de tu presencia
se evade en el azul de los silencios.

viernes, 28 de agosto de 2009

" Ausencias"




Hoy aquieté mi mar para pensarte
y recordar como implosionan en mí
las voces tuyas, tu risa y tu cadencia
en la caricia sigilosa.
Como fluías en mí, adentro de mis sombras
mojando mis riveras.
Fuí ciruela mordida,imagen ausente, flor desteñida
con la huella de la piel vencida.
El ángel primitivo de mi cuerpo vive nostalgias,
oigo el anochecido crujido de tu paso que dejaba
en el umbral, el ancho contorno de tu huella.
El zarpazo cruel de tu dulzura al final de tu silencio
y mi grito de hambre saciada en el mojado beso.
Te llevaste mi pudor aquella tarde, llena de aves sonriendo
serenas sobre las anchas ramas, mirando el rojo ocaso.
Ha sido tu ausencia como un desmayo largo,que sabe a hierba,
estremecido y fuerte como un abrazo.

lunes, 24 de agosto de 2009

"La ventana"




Siempre fuiste de madera mojada
cuando la lluvia se deshacía
de sus gotas vagabundas
que hacían un pequeño mar en el vidrio.
Allí me miré cuando puse brillo sobre el labio
y vi mi cintura breve como dos manos cerradas.
Los pájaros te visitaron cada día
y te bautizaron con su canto.
En tu pizarrón dibujamos apoyados en tu paz de vidrio
los nombres que a veces no queríamos nombrar.
Las ramas del abeto te cosquilleaban el rostro
la luna se miraba absorta por las noches
sumergida hasta el fondo en tus cristales.
Con el índice escribí aquel beso que no llegó a destino
porque él ya había pasado raudamente sin mirarme,
en su vertical huída hacia el mundo.
Fuiste mi portada y también mi claustro
mientras yo miraba través de tí, con mi pupila alucinada.
Hoy mis versos rezuman la nostalgia que me da la tristeza
desde tu madera vieja que me late.
Voy fluyendo en horas ásperas y frías,
te voy a cerrar definitivamente
y has de saber entonces
que yo parto también, sin despedirme...

viernes, 7 de agosto de 2009

"Ausencias oscuras"




Donde el viento solloza nacen amapolas ultimadas
sólo hay páramo y lamento en la oscuridad que se condensa.
Cruza el perfil del miedo, junto al hermano de la lluvia
y al mensajero del trueno, esclavo de los huracanes.
El árbol es un ermitaño hueco,un portal nefasto,
marchito de pájaros y nidos ignorando al musgo y las abejas.
Como una espada de herrumbre tiene el cuerpo entumecido.
En mis manos tiembla la ceniza ante el pulso de tormenta,
por esta ausencia de voces...
por esta agonía...

martes, 4 de agosto de 2009





Dentro de mí navegan los presagios
como brisas descolgadas de nostalgias
razonando emociones en teoremas.
Dibujo con mi pié desnudo
el volcado contorno de la hierba
las amapolas son un borde rojo
moviéndose en latitud de sangre
a lo largo y ancho de sus nervaduras.
Transmigraré tal vez en luciérnaga gigante
alas de puro néctar transparente
hacia el ilimitado mar donde la luna
copula con el agua que absorta la refleja.
Con su prestado movimiento voy a caminar
hasta esa línea y se mojarán mis pies y mis pupilas
me cerniré hasta que de mí no quede nada.
Nada de nada,nada más que vida...